No puedo creer que ya hayan pasado dos semanas desde que llegué a EEUU. Al principio se me hizo eterno, sobre todo por estar en medio del desierto en una ciudad donde solo hay restaurantes de comida rápida, sin poder cocinar y alimentándonos a base de noodles japoneses y mac and cheese...
Pero poco a poco y a medida que iba conociendo gente, las clases se hicieron más divertidas y las clases más amenas y acabé deseando que esas dos semanas nunca terminasen.
Buenos recuerdos y geniales amigos que espero me acompañen también en mi aventura en Disney World.
No hay comentarios:
Publicar un comentario